Internet ha llegado a un punto en donde los sitios deben cumplir ciertas normas que le aseguran un mejor funcionamiento con el cumplimiento de estas normas obtendrán ganancias todas las partes involucradas en un sitio Web (el desarrollador, el cliente y el visitante).
El cliente, sin dudas, es el más beneficiado cuando su proyecto Web cumple con los estándares, entre estos beneficios se encuentran:

Es más fácil de rediseñar, por ende, menos costoso.

Es mejor visto por los buscadores.

Es más accesible.

Incrementa la vida útil gracias a la compatibilidad con los futuros navegadores.